La familia crece! Hoy os presentamos nuestra última incorporación.

¿Sabías qué? El queso Camerano DOP tiene una historia de casi 700 años.
Situamos esta joya gastronómica en una época donde la economía básica estaba basada en la subsistencia y el trueque, donde el queso constituyó un pilar básico en el desarrollo de las familias de la sierra riojana. Para que os hagáis una idea de la riqueza de este queso, muchos impuestos se saldaban a través de pago en especie, con estos productos artesanos.
Gonzalo de Berceo hace alusión a él en sus “Obras Completas” donde habla de que el queso camerano formaba parte del día a día de las familias riojanas desde el S XII.
Desde el siglo XVIII, una de las principales actividades desarrolladas en la sierra riojana estuvo vinculada a la cría y explotación del ganado caprino. De hecho desde que se instalara en Haro el Monasterio de Herrera, la presencia de su ganado va a ser motivo de permanentes pleitos entre monjes y propietarios de viñedos, por el carácter dañino de las cabras para este tipo de cultivo.

Dejó de elaborarse y afortunadamente bajo la firma de Francisco Javier Martinez, maestro quesero, hemos podido recuperar la receta milenaria del queso de cabra que se elaboraba antiguamente en la Rioja. La leche que se utiliza es la de cabras adscritas a la DOP Queso Camerano, siguiendo la receta tradicional y utilizando cuajo caprino. Trasladándonos a la memoria gastronómica riojana. El desarrollo de mohos afinado y las friegas con aceite de oliva le proporcionan el bouquet perfecto, así como los colores de la maduración. Este es el método tradicional francés.

Qué conlleva las cortezas naturales y los baños de aceite de oliva:
Los maestros artesanos dejan desarrollar los mohos propios del queso en la corteza que, combinados con los baños de aceite de oliva, proporcionan finalmente las cortezas naturales. El aceite de oliva es el anti-moho más natural que existe y, al aplicarlo sobre el producto, hace que actúe como una barrera protectora para poder controlar el crecimiento del moho. Un paño húmedo, o impregnado en aceite de oliva, nos servirá para retirarlo y, posteriormente, degustar con plenitud todas sus características. 

Esta familia artesana imprime el carácter de queso a sus productos, elaborándolos de forma tradicional y rescatando esa pasión ancestral por proporcionar un queso exclusivo, artesano y natural. Utilizando para tal fin materias primas 100% naturales y de calidad, junto con cuajo natural de cabra. Cada día recogen la leche llegando a trasladarse hasta 120km a la redonda con sus propios camiones, para garantizar la frescura y calidad de la leche que les caracteriza siguiendo unos altos estándares de calidad y estableciendo vínculos personales y entrañables con los ganaderos que forman parte de este proyecto tan personal.

Una característica importante del queso camerano son sus marcas exteriores, generadas por la “cilla”, que es un molde para la formación del queso, el cual, al ser de mimbre trenzado, deja sus marcas muy características en el exterior.
Queso de sabor pleno, muy intenso y ligeramente láctico con aroma profundo y de maduración natural con recuerdo a cabra, hierbas silvestres y cueva natural .
Corteza color blanco roto y textura firme y algo untuosa, con la cilla marcada.

Consejos de conservación:
El queso es un producto vivo, para evitar el exceso de proliferación de mohos recomendamos lo siguiente:
Mantener el queso entre 0 y 5ºC, con humedad no excesiva
Generar una buena atmósfera que no aumente la humedad
Dejar que el queso respire.
No hay que olvidar que el moho, en su justa medida, nos aporta sabor y aroma al queso