¿Sabías qué? Beneficios de la leche cruda

¿Qué entendemos como leche cruda?
Con el nombre de leche cruda se entiende la leche de vaca, cabra, oveja y otros animales que no ha sido calentada a más de 40 ºC ni sometida a un tratamiento que produzca el mismo efecto.
Para poder consumir adecuadamente este alimento es necesario realizar unas premisas básicas basadas en el mantenimiento de la cadena de frío y en hervirla antes de consumirla.
Durante la manipulación y el transporte de la leche cruda es vital mantener una temperatura en torno a 3 ºC para reducir el riesgo de contaminación con bacterias.
Para mantener las condiciones de higiene puede ser necesario hervir leche antes de su consumo o calentarla a una cierta temperatura durante un tiempo concreto.
La leche cruda aporta los ácidos grasos esenciales que benefician el buen funcionamiento del metabolismo.
La calidad de la leche cruda está influenciada por múltiples condiciones entre las que se destacan los factores zootécnicos asociados al manejo, alimentación y potencial genético de los animales, así como factores relacionados con la obtención y almacenamiento de la leche recién ordeñada (Universidad de Veracruz).
La leche orgánica cruda de alta calidad tiene integrado su propio “sistema inmunológico”. El recuento elevado de glóbulos blancos en la leche cruda, ayuda a reducir el riesgo de contraer una intoxicación alimentaria.
La leche cruda presenta una serie de ventajas si se compara con la leche pasteurizada que se consume normalmente:
La leche cruda es un alimento mucho más completo y nutritivo que la pasteurizada. El proceso de pasteurización se lleva a cabo aplicando calor, por lo que muchos nutrientes sensibles al calor son eliminados de la leche en este proceso industrial.
La leche cruda posee anticuerpos que son los responsables de la resistencia al ataque de virus, bacterias y toxinas bacterianas. Estos anticuerpos que son en definitiva un tipo de proteínas son sensibles al calor, por lo que cuando la leche es pasteurizada los anticuerpos se eliminan dando como resultado un alimento menos beneficioso. Reduce el crecimiento de microorganismos dañinos
La bacteria conocida como Lactobacillius presente en la leche es la encargada de digerir la lactasa. Esta bacteria es sensible al calor, por lo que no se encuentra presente en la leche pasteurizada. Por el contrario, sí está en la leche cruda, hecho que permite que los intolerantes a la lactosa puedan consumir leche cruda evitando la mayoría de problemas al disponer de la bacteria encargada de digerir la lactosa que es la causante de sus problemas de intolerancia.
El ácido linoleico conjugado (CLA) se encuentra en una cantidad considerable en la leche que no ha sido tratada con calor. De esta forma, el consumidor final de este tipo de leche puede conseguir una serie de beneficios relacionado con esta cantidad considerable de CLA como son la aceleración del metabolismo, eliminación de grasa abdominal, favorecimiento del crecimiento muscular, reducción de la resistencia a la insulina y el refuerzo del sistema inmunológico.
La leche cruda posee todas las vitaminas propias de la leche, tanto las solubles en agua como la liposolubles. No necesita ser enriquecida debido a que cuenta con todos sus nutrientes naturales que no han sido eliminados, ya que no se ha sometido al proceso de hervir leche, llegando intacta al consumidor final.
La leche cruda contiene una gran cantidad de minerales. Así, por ejemplo, el calcio se encuentra en una cantidad muy considerable en la misma. Además, cuenta con otros minerales necesarios para que el cuerpo pueda aprovechar el calcio que la leche contiene, como es el caso del magnesio y el fosforo. En la leche cruda se mantiene ese equilibrio, por lo que es un alimento perfecto y en consonancia. Su gran concentración de calcio y magnesio, favorece el fortalecimiento del sistema óseo.
La leche cruda presenta más de 60 enzimas. Estas enzimas son responsables de digerir la leche, proteger de infecciones bacterianas, etc.
Este tipo de leche posee organismos vivos que la protegen, por lo que es un alimento vivo. A diferencia de la mayoría de alimentos que se pudren con el tiempo la leche cruda fermenta y aumenta el aprovechamiento de vitaminas, minerales y enzimas.

Cómo conservar la leche cruda
La leche es una fuente potente de contaminación, por lo que la leche cruda no debe conservarse durante mucho tiempo sin consumir. La manera idónea para conservar este tipo de leche es evitar que se rompa la cadena de frío que es al fin y al cabo la responsable del mantenimiento de las propiedades de este alimento. Conservando la leche en torno a 3 ºC es posible conservarla sin problemas.

El problema es el miedo que se crea con respecto a lo desconocido, esperamos que este artículo os haya ayudado a decidiros a consumir productos genuinos, que conservan el sabor y la casta desde su ordeño, pasando por su elaboración y llegando a ese producto final que hará las delicias de nuestros paladares. Saboreando, sintiendo, disfrutando de cada obra de arte.
Fuente: Dastatu Gourmet/Foodretail/Muy Interesante