¿Sabías qué? La tabla de quesos como elemento estrella de las reuniones navideñas.

Y es que en este puente, en la mayoría de hogares españoles, se ha hecho un hueco para el árbol de Navidad. Oficialmente arrancamos la temporada prenavideña de fiestas, reuniones, celebraciones, encuentros, tapeo… ¿A quién no le apetece sorprender y compartir una buena tabla de quesos?

Salimos a la calle, en dirección al mercado y de pronto… No se te ocurre qué quesos comprar, ni cuántos. No sabes en qué orden tienes que poner los quesos en la tabla,  ¿qué tipo de pan le irá bien ¿ y ¿el acompañamiento? ¿vas a servir mermelada, frutos secos, dátiles, ciruelas pasas, higos?, ¿y el vino?. ¿qué hacemos con el vino? ¡que no cunda el pánico!  Vamos por partes

Primero la presentación, una tabla de madera o una bonita base de pizarra, da una sensación de armonía al conjunto.
Os recomendamos cortarlos de manera que no pierdan su forma, por ejemplo, presentar el Emmental con sus agujeritos, el roquefort con veta, los quesos franceses redondos, entero o en cuñas más o menos grandes,  los quesos redondos en cuñas y el Cabrales y Parmesano en tacos.
Los quesos que se ‘desmigan’ se deben cortar con una guillotina de quesos o un cuchillo caliente. Bastará con que frotes el cuchillo con fuerza unos segundos con un paño.

¿Cuántos quesos?
"Una tabla equilibrada estaría compuesta por unos 6 u 8 quesos, teniendo en cuenta que haya una diversidad de animales (cabra, vaca, oveja) con distintas elaboraciones (corteza lavada, enmohecia, añadida, pasta prensada...) 
Las tablas pueden ser acompañamiento de una cena o comida, pudiendo tomarse de entrante, postre o prepostre.

Siempre intentaremos ir de suave a fuerte, para no taparnos los sabores durante la degustación. Las colocaremos en el sentido de las agujas del reloj, siendo el más suave el que marque las 12 y las 11 el más fuerte. 
Hay que respetar el orden de suaves a picantes, y de blandos a duros.. Este es el orden ideal para ir comiéndolos: primero las pastas suaves, los blandos y luego los más fuertes y los duros.


Hay que servirlos los quesos ya cortados en porciones que puedan considerarse individuales y dejad algún trozo entero por si alguien quiere repetir. Cortadlos de manera que no pierdan su forma

Los acompañaremos de al menos un cuchillo quesero, aunque si tenemos un queso azul o alguna torta, sería conveniente que cada uno de ellos tenga su propio cuchillo.

La elección
¿Qué quesos escoger? Es conveniente que al menos un queso de la tabla sea fácil de reconocer, como el brie o el queso manchego. 

Una sugerencia de queso podría ser:

Quesos envejecidos: Comte, Gruyere, Zamorano, Manchego...

Quesos blandos: Brie, Camembert, Munster,...

Quesos duros: Parmesano, Payoyo, Canestrato, Pecorino...

Quesos azules: Stilton, Gorgonzola, Roquefort, Cabrales,...

Como alternativa, también se puede escoger un queso de cada tipo de leche: "De cabra, de oveja y de vaca".


También podemos colocar en la bandeja algo de fruta. Las más adecuadas son las uvas, las peras, las manzanas y los higos; también frutos secos (nueces, almendras y avellanas y anacardos), higos secos, ciruelas secas, dátiles y pasas.
Y por supuesto también podemos acompañar el queso de mermeladas (de tomates, frambuesa, calabaza, naranja amarga, cebollas, pimientos…), chutneys de fruta, etc. Importante  la manzana para lavar el paladar.

Los panes de hogaza, los crackers o palitos salados, bastones de hojaldre y las galletas saladas no son los únicos acompañantes de la tabla de quesos. Puedes servir diferentes panes, integrales, de centeno, rebanadas de pan alemán troceadas… y un pequeño bol con mantequilla para untar y enriquecer el pan. Quedan también muy bien como acompañamiento los biscottes aromatizados caseros o esos pequeños biscottes que venden aromatizados con aceitunas, tomate y orégano…

Los quesos frescos, los tiernos y los de cabra se pueden acompañar con un poco de miel servida en un bol al centro. Los comensales mojan el queso con pequeños tenedores o pinchos.

En pequeños recipientes se pueden presentar diferentes mostazas (ideal para el Gruyere, Gouda, quesos de bola…) o una vinagreta de aceite de oliva y hierbas (tomillo, orégano…) para el de oveja y quesos curados.


A tener en cuenta! Los quesos se deben atemperar antes de comerlos.

Vinos para acompañar la tabla de quesos
Los tintos con más cuerpo acompañan bien a los quesos curados de oveja y manchegos fuertes, pero aquí tienes otras recomendaciones para diferentes quesos.

Queso azul: sidra, blancos jóvenes, cerveza.
Semi-curado o frescos: cavas, rosados ó tintos jóvenes.
Queso de cabra, feta, quesos franceses de pasta blanda (Camembert, Brie…), un vino blanco (joven y afrutado).